Quinoa Breakfast Bowl

Quinoa Breakfast Bowl

De todas las comidas, el desayuno es de lejos mi favorita. Esta preferencia no es ciega, sino que viene de una reflexión firmemente anclada en mi experiencia como cocinero. Voy a dar cinco razones de por qué el desayuno es la más maravillosa de todas las comidas desde el punto de vista de alguien que cocina.

  1. Huevos, huevos y más huevos

    Para quienes nos regimos por la tradición norteamericana del desayuno, el huevo es de presencia obligatoria de la mesa matutina. Es por eso que la razón número 5 es muy poderosa y viene en la forma de ese alimento poseedor de esa angelical unión de poseer mucha proteína con carecer de calorías. Pero además es uno de los alimentos más rápidamente versátiles, pues en un momento solo teniendo un huevo en la mano se pueden cocinar huevos fritos, huevos cocidos, huevos revueltos o una tortilla. Si a esto sumamos la infinita combinación posible de ingredientes que puedo mezclar con el huevo, entonces cuando sostenemos un huevo tenemos en nuestras manos un versatilísimo alimento. Y como si todo eso fuese poco, el huevo es un alimento delicioso. Ya sea con la clara y la yema separadas como en el huevo frito o cocido, o cuando estas se unen como es el caso de la tortilla y el huevo revuelto, el tan distintivo sabor del huevo hace de él un sabroso alimento.

  2. Suele comerse en familia.

    La otra maravilla del desayuno es que las dinámicas de la modernidad hacen que esta sea la única comida que suele comerse en familia. Mientras que para el almuerzo ya casi nadie tiene tiempo de regresar a casa y como por la noche cada uno llega a casa a una hora distinta la cena lo que hace que la cena se haga por separado, en el caso del desayuno lo más probable es que sí se haga con tus seres queridos. Yo siempre hago el esfuerzo extra de poner una mesa linda y hacer cosas originales para comer en la mañana y de esa manera logro que sea una comida que todos esperamos con ansias.

  1. A esa hora el carbohidrato está permitido.

    La razón número 3 es esa regla maravillosa de la biblia, del libro Levítico que reza: “podrás comer carbohidratos por la mañana”. Bueno mentira, en la Biblia no está; pero todos sabemos que comer pan y otras especies de carbohidratos en la mañana da menos remordimiento que hacerlo por las tardes o noches. Por eso es que el desayuno, con su actitud libre de culpa ante el pan, es una comida maravillosa eperada por todos.

  1. Tú estás muerto de hambre.

    Cocinar con hambre es lo más maravilloso del mundo, porque eres cocinero y comensal a la vez. No solo cocinas para los demás, sino que en esta comida tu hambre hacen de ti un comensal, por lo que cada olor sea experimentado con intensidad más que humana y unas ansias terribles de terminar de cocinar para pasar a comer. Esta es la razón por la que no suelo cocinar cosas que tomen mucho tiempo, aunque tampoco le huyo a los platos que toman un poco más de tiempo. puesto que una quiche de vez en cuando no le viene mal a nadie.

 

 

  1. Tus comensales están muertos de hambre.

    Y la razón más importante de todas es que tus comensales estarán hambrientos, por lo que tus chances de triunfar son superiores. Además, estás recibiendo un comensal en el estado ideal para poder apreciar lo que has cocinado. Así que aprovecha el hambre de quienes comerán tu comida y sobre ese estado de ánimo construye tu propuesta para el desayuno.

 

En esta ocasión pruebo todo lo que he dicho con una receta que adoro. Es un bowl en el que sobre una cama de quinua cocida se coloca lechuga, celery, tomate, jamón o tocineta y huevo frito para así formar un delicioso plato que cuenta con todos los requerimientos nutricionales necesarios además de sabores intensos que complacerán a todos sus comensales.

 

—–
Receta de
QUINOA BREAKFAST BOWL
—–

 

INGREDIENTES
1 taza de quinoa
1 taza de lechuga lacada y picada en juliana
½ taza de celery picado en brunoise
1 taza de tomate cherry picados por la mitad
1 limón
sal
pimienta

INSTRUCCIONES

  1. En un colador limpiar bien la quinoa debajo de un chorro de agua fría. Mantener bajo el grifo hasta que el agua salga transparente.
  2. En una olla colocar la quinoa lavada, 2 tazas de agua y 1 cucharadita de sal y llevar a un hervor fuerte. Bajar el fuego hasta medio alto y cocinar por 20 minutos o hasta que el agua se evapore.
  3. Colocar la tercera parte de la quinoa cocinada en un bowl y sobre ella, en cuadrantes separados, poner la lechuga, el celery, los tomatitos y dos rodajas de limón. Espolvorear con sal y sobre esto colocar el huevo frito y la tocineta de manera que cada alimento tenga su espacio en el plato.
  4. Servir con una cuchara pues de esa manera se puede comer mezclando todos los ingredientes.

¿Desea suscribirse a nuestro boletín?

¿Desea además recibir información sobre eventos que hagamos en Cuenca (Ecuador)?

A %d blogueros les gusta esto: